martes, 31 de marzo de 2026

Aquí estoy

 





Aquí estoy

Vine

sin relato.

Dejé mi nombre

donde el oído duda

y esperé.

Traía lo que no aprendí a soltar:

un cansancio antiguo,

la costumbre de perder,

una fe mínima

que aún no se atreve

a morir.

No soy promesa.

La duda me sostiene

como un cuerpo en el agua:

si me muevo, me hundo;

si confío, floto

un instante.

He sido humana

en el sentido más pobre del término:

errar,

volver,

callar a tiempo.

No me pidas duración.

Todo se vuelve ajeno

cuando insiste.

Puedo quedarme

mientras el ahora

no se quiebre.

No traigo banderas.

Lo sublime me incomoda

si no sangra.

Prefiero a quien se sienta,

a quien pone lo que es

sobre la mesa

y no lo defiende.

La luna

no necesita testigos.

Miremos

sin nombrarla.

Si el silencio permanece,

habrá sido suficiente.

Mercedes Raquel Enrique




No hay comentarios:

Publicar un comentario