Volver
El tiempo se vacía.
Mi oasis también.
Debo regresar
al lugar donde el agua es recuerdo.
Duele,
pero vuelvo.
La arena aprende mi nombre
a golpes.
El viento afila su lección
contra el rostro.
Algo cruza el círculo del fuego.
No sé si es bestia
u hombre
Un perro sin dueño
muerde en mí
hasta que el alma cede.
Quise tenerte
como se tiene un sueño:
sin posesión.
Quise tu piel
para olvidar el mapa
del regreso.
Abandono el oasis.
No por valentía,
sino por sed.
Volveré
cuando el desierto
aprenda a ahogar
lo que todavía
respira.
Mercedes Raquel Enrique
Rosario- Marzo 2026
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